El hábito de aprender inglés a tu ritmo

Dicen que para adquirir un hábito y consolidarlo en tu rutina, se necesitan 21 días. Pero, ¿qué hay de cierto? ¿Ocurre lo mismo cuando se trata del hábito de aprender inglés? Y tú, ¿estás intentando dar pasos en esta carrera de fondo? Hoy te contamos algunos consejos para adquirir este hábito sin darte cuenta.

Cómo se forma el hábito de aprender inglés

Que una tarea se convierta en hábito, no es cuestión de magia. Se necesitan algunos ingredientes y, especialmente, se necesita tu motivación y tu firme decisión. De hecho, éstas últimas serán algo así como el motor que empuje toda la maquinaria.

Una vez tienes claro que quieres sumergirte en este reto, es cuestión de empezar. La formación de cualquier hábito, no importa el tipo, nos hace la vida más fácil y ordenada. Nos ayuda a sentirnos capaces de conseguir algo y nos recompensa, cuando lo logramos. Es una forma de superarnos en nuestro día a día. El neurocienctífico Joe Z. Tsien lo explica muy bien en la revista Neuron cuando dice que estos hábitos ” proporcionan libertad y flexibilidad mental permitiendo hacer actividades con el piloto automático mientras el cerebro se concentra en asuntos más urgentes.”

Los hábitos también están detrás del aumento de la productividad del cerebro.  Cuando empezamos a estudiar un idioma, algo cambia en nuestra mente porque usamos más energía e incrementamos nuestra concentración. Si mantenemos este hábito, mantenemos también este nivel de productividad.

Además, en cada hábito hay un ciclo de vida. Para empezar, la persona se prepara y avisa al cerebro de lo que va a hacer. Por ejemplo, estudiar inglés una hora al día. Después, se lleva a cabo esa acción de forma continua en lo que se conoce como rutina y, para acabar, el organismo segrega una liberación de enfordinas, cuando se ha completado el hábito. Es la recompensa, la forma que tiene el cerebro de decirnos que lo hemos conseguido. Por eso, cuando acabas tu clase de inglés y notas que has avanzado, te sientes orgulloso de ti mismo.

Los pasos principales para formar un hábito con elegir el objetivo, el tiempo y lo que estás dispuesto a invertir.

¿Cuál es tu objetivo?

El truco es que sea un objetivo SMART:

  • Specific (Específico): porque no es algo abstracto. Tú sabes perfectamente cuál es tu meta: mejorar tu comunicación oral.
  • Measurable (Medible): esta característica te permitirá comprobar que estás logrando tu objetivo. Por ejemplo, mantener una conversación con alguien nativo.
  • Attainable (Alcanzable): sé realista y elige objetivos que puedas cumplir.
  • Relevant (Relevante): ¿es un objetivo importante para ti? Si no lo es, posiblemente no te esfuerces demasiado o desistas a la primera.
  • Time-bound (Con un plazo): establece cuándo quieres haber conseguido este hábito.

Diseña tu plan

Ya tienes tu objetivo SMART. Ahora solo necesitas elaborar una estrategia, un camino. Por ejemplo, si tu objetivo es mantener una conversación con alguien nativo, sintiéndote seguro y cómodo, puedes desarrollar un plan que consista en:

  • Un día a la semana, asistir a una clase en grupo de conversación.
  • 3 días a la semana, escuchar programas de radio en inglés o ver películas y series en versión original.
  • 1 día a la semana: practicar un monólogo ante el espejo.

Como ves, este plan no deja de combinar la práctica y la repetición de tareas pequeñas y alcanzables.

Elige un espacio productivo

Es fundamental porque si no tienes un lugar, te costará más desarrollar tu habito.

¿Cuánto tiempo vas a destinar?

La clave es la constancia pero antes, deberás elegir la periodicidad en la que vas a practicar tu hábito.

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Todo el mundo puede encontrar este hueco en sus agendas. 1,5 horas a la semana de conversación temáticas con profesorado nativo y cualificado. Al mismo tiempo, puedes realizar un curso online para que puedas ir a tu ritmo según tu nivel gramatical.

Piensa en ti, solo en ti>/p>

No te presiones. Cuando empieces este nuevo hábito, te conocerás un poco más y podrás ajustarlo según tus necesidades. Olvídate de los 21 días. En realidad, cada persona necesita su tiempo y su método. ¿Vamos a por él?

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